¿Está listo para superar un desastre en su información?
| Posted in Noticias | Posted on 21-07-2010
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Nadie duda de los beneficios de la tecnología informática en la operación y la vida de las organizaciones y las personas. Hoy, los procesos de comunicación, productividad y manejo de información dependen casi por completo de distintas tecnologías, y el flujo y la generación de información crecen exponencialmente año tras año. Por ello, la información –representada en documentos y archivos que se alojan en computadores, servidores, medios de almacenamiento y otros dispositivos– es cada vez más relevante para todos.
Y también resulta muy vulnerable: estos archivos enfrentan desde riesgos informáticos – daños en discos duros, virus y ataques de delincuentes digitales, por ejemplo – hasta riesgos físicos, como desastres naturales o causados por humanos.
En todos los ámbitos empieza a haber mayor conciencia de estos riesgos y de la importancia de proteger la información, aunque los usuarios personales a duras penas usan herramientas de seguridad y realizan copias de respaldo.
En las organizaciones hay una mayor claridad de la importancia crítica de su información, pues la pérdida parcial o total de ésta podría generar graves problemas operativos y financieros, e incluso poner en riesgo la supervivencia. Un informe del analista Jim Hoffer señala que, a comienzos de la década, de las empresas que sufrían una pérdida de la información principal, 43% quebraba, 51% cerraba en los dos años siguientes, y sólo 6% sobrevivía en el largo plazo.
Por esto, algunos estudios muestran que en los países desarrollados las grandes organizaciones –privadas y gubernamentales– ya invierten hasta el 25% de su presupuesto en tecnologías y procesos que reduzcan los riesgos y les permitan, en caso de que ocurra lo inevitable, recuperarse rápidamente.
¿Es una inversión exagerada? Depende de qué tan crítica sea la información perdida y cuánto cueste recuperarla junto al software y el hardware que caigan en un desastre. Lo cierto es que las tecnologías de recuperación de desastres son cada vez más eficientes, confiables y, lo mejor, económicas para las organizaciones, por lo que éstas no tienen excusas para dejar desprotegidos sus mayores activos.
Los riesgos, así sean bajos, siempre estarán presentes: desde ataques informáticos, virus y malware, hasta terremotos, incendios y ataques terroristas, pasando por el error humano de los empleados, huelgas, fallas de los equipos o el software y problemas legales como el decomiso o cierre de equipos y oficinas.


